¿Cuáles han sido los retos más relevantes que su organización ha tenido que afrontar en materia de comunicación en los últimos 10 años?

Uno es integrar la comunicación como un factor relevante del negocio. Las empresas de alimentación asumimos una serie de valores y principios de actuación. Comunicarlos bien se ha vuelto vital, y esto implica en primer lugar al Consejo de Administración. Actuamos con los mismos estándares que una cotizada. Además, incumbe a nuestros profesionales, por cuanto su compromiso y forma de trabajar son los canales de comunicación más eficaces. Y, en tercer lugar, empoderar a nuestros grupos de interés. Hay un compromiso mutuo hacia la calidad, la sostenibilidad o el bienestar animal, y necesitamos de la comunicación para actualizarlo y renovarlo casi a diario.

¿Cómo ha vivido la empresa la evolución tecnológica y social y cómo ha adaptado sus estrategias de comunicación para lograr sus objetivos?

Desde la grave crisis económica mundial de 2008, las distintas empresas hemos tenido que recuperar la confianza de nuestros clientes y consumidores dialogando con ellos, encontrando fórmulas de cooperación y atendiendo sus necesidades. En estos diez años, cualquier empresa y cualquier negocio se ha vuelto mucho más bidireccional. Sin comunicación no hay confianza. Por eso procuramos alinear nuestra comunicación a nuestros objetivos de responsabilidad social, y alentar con ella el diálogo.

¿Qué ha supuesto para Pascual el paradigma de la transparencia y la conversación directa con sus clientes?

Ha supuesto y sigue suponiendo un desafío, y también un motivo de orgullo. Colaboramos con startups y con la comunidad científica. Somos cada vez más activos con los hábitos de alimentación y vida saludable, tanto en nuestra gama de productos como en la forma de recomendarlos a los consumidores. Asignamos un papel relevante a organismos independientes, como AENOR, respecto al certificado de bienestar animal de nuestros productos lácteos, o a la hora de reducir y optimizar nuestro consumo energético. Hace mucho tiempo que ya no basta con producir; también hay que contar qué haces y por qué, y escuchar cómo se valora.

"En estos diez años, cualquier empresa o negocio se ha vuelto bidireccional"

¿Cuál cree que es el papel actual de los medios de comunicación y su influencia como generadores de opinión pública?

Para las empresas, siguen siendo un canal fundamental. Además, en nuestro sector, el de alimentación y bebidas, han tenido y siguen teniendo la capacidad de anticipar y amplificar la preocupación por la salud, los buenos hábitos alimentarios y la sostenibilidad. En estos años también han generado una interesante recuperación de la gastronomía y una excelente reivindicación de nuestras tradiciones culinarias. En suma, están en una fase de transición, probablemente como todos nosotros, y están sabiendo innovar sin renunciar a su representatividad, notoriedad e influencia.

Desde su posición, ¿cuál cree que será el siguiente paso en la comunicación, qué nueva revolución espera de este sector para que siga contribuyendo a mejorar la relación de empresas e instituciones con la sociedad?

Hablaría de un compromiso cada vez más compartido entre empresas, reguladores, clientes y sociedad. Es un compromiso a la vez tecnológico, ético y profesional, pero sobre todo, refleja una voluntad de todos por la comunicación. Cada vez disponemos de más y más potentes canales para que ese diálogo fluya. Y, desde luego, esa capacidad de expresión se ha convertido en decisiva para cualquier empresa.

¿En qué medida los directivos necesitan tener habilidades en materia de comunicación y aquellas relacionadas con el entorno digital? ¿Cómo han avanzado en este sentido en la compañía?

Es una prioridad. Hace muchos años que los directivos han dejado de recluirse en sus despachos y tienden a dar su opinión en aquello en lo que son expertos. Tenemos la suerte de contar con excelentes directores, cuyos cometidos además tienen que ver con ese enfoque comunicativo, desde la innovación disruptiva al marketing e I+D, las relaciones institucionales y el medio ambiente o las personas y los servicios TIC y la calidad total.El entorno digital es parte importante de cada uno de esos procesos y las redes se han convertido en un canal más.

¿Cómo de importante es para usted la conversación con sus públicos? ¿Cree que los directivos están preparados para ello?

Se ha vuelto una parte crucial. De alguna forma, cada producto que colocamos en el lineal simboliza y resume el contenido y las inquietudes de la Corporación Pascual. Dice mucho de nosotros mismos, sea un lácteo de bienestar animal, bebidas vegetales o agua mineral. Los directivos tenemos mucho que decir en ese proceso.

Presidente de Corporación Pascual

Perspectivas wellcomm 2019

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